Pedro Ibáñez Ojeda

Biografía Personal

Ibáñez Ojeda Pedro, (1913-1999) empresario,  fundador Escuela de Negocios de Valparaíso,  casado con Adela Santa María Balmaceda, hija de José Luis Santa María Browne y Adela Balmaceda Pérez; 5 hijos

Descendencia

Ibáñez Santa María Gonzalo (1945) abogado en 1970; UDI, académico de filosofía del derecha; católico (sobre el aborto afirma: “la verdad es que lo único que el senador Girardi promueve es la legalización de un crimen, abominable por añadidura” (1));  profesor de filosofía del derecho, decano de la UTE en 1980, rector Universidad Adolfo Ibáñez 1989-1997, diputado 1998-2002 (35.363 votos, 21.5%) y 2002-2006 (59.822 votos, 35.6%); candidato a diputado 2005 (38.430, 22.6%); suscribe manifiesto “Sí a la vida, no al crimen” en 2017; casado con Carla María Davanzo Garbaccio.

Ibáñez Santa María Pedro, empresario casado con María Elisa Bulnes Sanfuentes, h. Francisco Bulnes Sanfuentes

Adolfo Ibáñez Santa María  (1947) [2] historiador y columnista de El Mercurio, miembro de la Academia chilena de la Historia. “En 1980 prevaleció una orientación contra política para evitar los abusos anteriores de la élite rectora, la misma que ahora la ha acomodado a sus intereses: desde que se eliminaron los senadores designados y el reemplazo de los parlamentarios por el compañero de lista, desapareció la relativa moderación y comenzó el fraccionamiento de los partidos. La institucionalidad actual tiende a sustentarse en frágiles alianzas tácticas e instrumentales que facilitan el populismo” (1)

  “China se está proyectando sobre el mundo con su propuesta de Franja y Ruta…                            Argentina y Brasil contamina con su andar caótico…    el futuro apunta a los vecinos de este y el otro  lado del Pacífico”. 29 abril 2019

«Proceso» Mas que un programa, el Frente Amplio y el PC han sembrado descontento: a partir de hoy tendrán de administrarlo» «Cuando hay mística los esfuerzos rejuvenecen, llenan el alma. Cuando no hay, el esfuerzo es un sinsentido que fatiga y desata ira, frustración y odio. Y también revanchismo. Las expresiones de este proceso, que se están manifestando desde el «estallido» y refrendadas por estas elecciones, están impulsadas por estas pasiones» EM 24 mayo 2021

Adela Ibáñez Santa María (1959) casada con Luis Alberto Camus Camus.

(1) El Mercurio 4 enero 2015; El Mercurio, 9 octubre 2014. (2) Estudios Públicos, número 15 invierno 1984. (3) El Mercurio, 15 septiembre 2015.

(1) El Mercurio 29 agosto 2011. (2) El Mercurio 26 junio 2017. (3) “Vecinos” El Mercurio 29 abril 2019.

Fuentes

Adolfo Ibáñez

«Mentira» El Merurio 14 diciembre 2015 :»Las reformas han sido elaboradas y presentadas con precipitación y sin cuidado, olvidando que las leyes deben concretarse en realidades tangibles»

Section

“Lo que pasa en Chile es preocupante para la región, Chile era el último bastión de nuestras ideas y ese bastión ha sucumbido”, señaló Ibáñez.

El empresario Nicolás Ibáñez fue uno de los pocos representantes del sector privado que se vieron ayer en el comando del candidato del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast.

Luego del cómputo final, sostuvo que si bien el resultado es preocupante, también representa una luz de esperanza para las ideas de libertad. – ¿Qué le parece el resultado del balotaje?

– Mi primera impresión es bien clara: la vida está llena de vueltas y no hay mal que por bien no venga, corresponde ahora hacer un repliegue táctico. No hay que confundirse, estamos en una guerra desatada, principalmente en el plano cultural, pero esas guerras se pueden enfrentar con un criterio de más largo plazo y sin oportunismos. Este terremoto que se ha producido por las ideas de la libertad, es una tremenda oportunidad para que reforcemos nuestra cultura. La historia ha demostrado incansablemente lo que corresponde para alcanzar la prosperidad y dignidad de los pueblos. Hemos fallado miserablemente en esa guerra cultural, pero eso no quiere decir que -después de haber perdido varias batallas- la guerra esté perdida. – ¿Qué viene ahora?

– Hay que sacar como conclusión que esto es una demostración clara que debemos seguir redoblando esfuerzos, convocando a los más jóvenes, el Partido Republicano es un ejemplo de una plataforma que ha permitido renovar costumbres anquilosadas de los partidos, por tanto no hay mal que por bien no venga.

-¿Qué espera del gobierno de Boric en lo económico?

– Hay que prepararse para lo peor y si eso menoscaba a Chile, si eso perjudica a Chile, ojalá que eso sirva para unir a nuestro país en torno a las ideas de la libertad, porque Boric no es libertad, dignidad o prosperidad, Boric promete una serie de cosas que difícilmente las va a poder cumplir, porque el socialismo no permite cumplir ninguna de esas aspiraciones de mayor dignidad, inclusión y prosperidad para la población.

Crisis Adolfo Ibáñez 15 agosto, 2022

Vivimos una profunda crisis. Pero no es de la democracia ni de las instituciones. Estas son creaciones humanas que solo nos señalan un cauce para nuestras acciones. La crisis radica en que las personas somos incapaces de darles vida creyendo en ellas.

En lo que hoy nos toca destacan, en primer lugar, los constituyentes que elaboraron el proyecto a plebiscitar: desafinaron a más no poder para llamar la atención e imponer sus particulares intereses por sobre los del país. Y ahora, en la campaña para el Rechazo o el Apruebo, han destacado el Gobierno y el Presidente como complemento y remache de los anteriores. Para que no se note mucho, dicen y se desdicen a continuación. Dan el empellón para abrirse espacio y luego, como si nada, livianamente se disculpan. No por nada para la segunda vuelta presidencial renegaron de todos sus planteamientos. En estos meses de gobierno han mantenido dicha tónica charlatana, trapeando con la dignidad de los chilenos, ahora refrendada por el ministro Jackson.

El problema es que el Gobierno quiere imponernos un país que solo existe en su imaginación copada de rupturismo: demoler lo existente porque el país se habría construido para engañarnos e imponer un sistema de abuso permanente. Ven un mundo estático donde pueda caber su ideologismo que vincula el Estado de Chile a una destrucción de las tradiciones y de la institucionalidad generada en siglos. Para este fin requieren del poder total, lo que no es novedad en la izquierda. En lo formal, el populismo que durante el año pasado se instaló en el Congreso, ahora se irradia desde el Gobierno.

Niegan, junto con los convencionales, que los países son una creación colectiva madurada a lo largo de siglos. Niegan la libertad que requiere el dinamismo de la vida, enmarcada en normas que encaucen nuestros esfuerzos para orientarnos hacia el futuro y preparar las nuevas generaciones para el relevo. El opuesto a esa ideología es la dura realidad cotidiana, que no cede desde el nacimiento hasta la muerte, en un continuo incesante.

Pero el Gobierno y la franja televisiva apelan por lo general a lo subjetivo y también al cohecho: son los votos. Todos estamos mal. No es crisis del sistema ni de las instituciones, creaciones ficticias que mueren si no somos capaces de vivificarlas con la tradición y el sentido de futuro. En esto el Gobierno y sus planteamientos destructores expresan plenamente este vacío espiritual. El asunto, ahora, es que ganará el que mejor baile en este vacío: el Apruebo o el Rechazo. (El Mercurio)

Adolfo Ibáñez

Alegadores Adolfo Ibañez 6 abril, 2015

Los últimos acontecimientos han sido muy impactantes, más allá de su diversidad. El sufrimiento y las muertes en el norte han sido muy dolorosos. Pero en el sur está el fenómeno silencioso de la sequía. Los incendios en el centro-sur y el volcán Villarrica. La atmósfera política está enrarecida por la seguidilla de reformas; los grupos empresariales remecidos por los «casos», los nuevos impuestos y sus normas discrecionales. Los educadores defienden su derecho a educar y, fuera de la capital, las regiones exigen más presencia.

Lo cierto es que se escuchan numerosos y diversos coros que alegan simultáneamente, algunos bastante destemplados según la urgencia. Ellos desarticulan el ambiente que nos gusta producir para engañarnos con nuestra idea de ser modelos: para unos en lo económico; para otros en lo revolucionario; para todos en lo que respecta a nuestras bellezas naturales. Esta visión idealizada de nosotros mismos olvida siempre que la realidad termina imponiéndose con su aplastante contundencia.

Clamamos porque funcionen las instituciones. Pero la Onemi no es capaz de transmitir las alertas eficazmente ni de socorrer a los damnificados; la complejidad y atribuciones excesivas impelen a funcionarios a descubrir resquicios para evadir las normas e impuestos con el fin de lucrar. Las cortes califican las leyes antes que aplicarlas. Suma y sigue: se confía más en las superestructuras; esto es, en las creaciones humanas dotadas de potestad mediante una ficción legal, lo que está muy a tono con los añejos postulados de la izquierda. Es decir, se piensa que las instituciones son eficientes y angelicales para contrarrestar la pretendida perversión de los individuos.

Se olvida por completo que la base de una sociedad son las personas y que ellas se agrupan formando los organismos, por lo que las instituciones no son abstractas ni diferentes de la gente. Preocupémonos de la formación de todos, tan descuidada frente a la adquisición de habilidades laborales. Una formación que fortalezca los vínculos entre las personas y no distancias, recelos y odios. Que valore las responsabilidades de cada uno para con los demás. Así veremos la colaboración entre los afectados antes que los improperios a este o aquel; la búsqueda de soluciones constructivas antes que el enfrentamiento descalificatorio. Solo cuando se eduque la inteligencia y el corazón para sentirnos parte de una comunidad podremos ser un pueblo previsor, cordial y solidario.(El Mercurio)

Pueblo, Adolfo Ibáñez 12 septiembre, 2022

Cantemos las glorias/ del triunfo civil/ que el pueblo chileno/ obtuvo en las urnas. Pero, antes que nada, ¿quién es el pueblo?, ¿o son tantos como partidos o grupos que dicen representarlo? Estos últimos solo se escudan en sus pueblos imaginarios para imponer sus ideas.

Como pueblo chileno, cuya expresión civil fue muy reducida al comienzo para, luego de sucesivas leyes, ampliarse hasta la gran amplitud actual, nos hemos manifestado siempre por arriba de los marcos partidistas, más allá de la diversidad de opciones por las que nos inclinamos de ordinario. En numerosos momentos que, por lo mismo, se han transformado en hitos significativos, hemos desbarajustado el naipe político expresándonos en forma contundente. Hemos sido dóciles para acoger caminos esperanzadores, siempre que se nos presenten con algunos brillos y pirotecnia, pero fuertes y claros para rechazar lo que percibimos ajeno. La lista es larga en las últimas décadas y aparentemente contradictoria: Ibáñez el 52, Frei el 64, Pronunciamiento el 73 y plebiscitos del 88, 2020 y 2022.

Una explicación sencilla y rápida es remitirse al sentido común, lo que mantiene el problema en una nebulosa. El problema fundamental es que no hemos estudiado y tratado de comprender este comportamiento que se ve tan disímil. Quizás nos falta comenzar por comprender que tras de esa diversidad de opciones se expresa una continuidad cuya ignorancia por parte del mundo político hace dar palos de ciego. ¿O es que somos muy veleta?

En todo caso, insistir en que somos venales y que nos desvivimos por los millones que se nos ofrecerían, o que somos cándidos y nos dejaríamos engañar por las mentiras, es creer que somos una máquina o robot programable o que siempre nos venderemos al mejor postor. En cualquiera de estos casos significaría que no somos más que una entelequia. Y no es así, en ningún caso. La Canción de Yungay, que he parafraseado al comienzo de estas líneas, es de 1839 y nos señala explícitamente como protagonista. En los relatos de siglos anteriores se percibe cómo, con el tiempo, se va pasando de referirse a los pueblos aborígenes, a señalar al total de la población en nuestra configuración mestiza. Ya tenemos muchos siglos como “pueblo chileno”, y esa realidad es la que sirve de cimiento a nuestra nacionalidad.

Dicho en simple, no es fácil definir al “pueblo chileno” y qué es lo que busca. Pero lo que sí es claro es que, en primer lugar, es chileno. A partir de esta afirmación podemos continuar conversando. (El Mercurio)

Adolfo Ibañez

Misceláneo 10 octubre, 2022, Adolfo Ibañez

Este es un gobierno misceláneo, lo que dificulta escoger un tema. Es un verdadero alud de asuntos, dichos y situaciones que nos regala a cada rato. Y todas ellas encubren la realidad mediante falsedades, simplificaciones, lugares comunes y errores. Esto muestra su imposibilidad de pisar un suelo firme para apoyar sus acciones y, menos aún, para conducir el país.

En la ONU, el Presidente repitió una vez más lo de haber sido la colonia más pobre. Desafío a cualquier historiador a demostrar tal disparate. En todo caso, este ejemplo nos indica que tenemos una adicción histórica a mostrarnos del peor modo posible. Lo de la desigualdad del ingreso es otra joyita que esmaltó el discurso presidencial en esa oportunidad. Suma y sigue. Las heridas desgarradoras que deforman nuestro cuerpo social se reiteran por doquier, no obstante que el plebiscito mostró un país tranquilo, moderado y fuerte. Por supuesto que la derrota en aquel acto no lo es: otra forma de negar el país.

En todo caso, se trata del recurso a generalidades para destacar un presente pretendidamente iluminado por un fantasmal y nebuloso futuro que construirá mediante una varita mágica. La sucesión de este tipo de desfiguraciones parece confirmar una receta que suma voluntarismo con ignorancia e incapacidad. Y que sería propia de una ceguera ideológica que, además, escondería el problema de conciliar —¿o cuotear?— las ideas y las acciones de gobierno para simular una base más amplia y democrática.

Sin embargo, más allá de esto, se trata del afán irrenunciable de realizar la revolución redentora, inconclusa desde la U.P. En ellos no ha transcurrido medio siglo, no han fracasado los “socialismos reales”, Cuba sigue siendo un paraíso, al que se han sumado Venezuela y Nicaragua. Lo que se ha vivido en Chile durante este tiempo no es más que una falsificación para encubrir un gran fracaso y el abuso de los poderosos.

La prédica y las acciones contra las instituciones y tradiciones del país configuran su razón de ser. Electoralmente han comprendido, no del todo aún, que tienen que disimular este rasgo básico. Pero como inquilinos de La Moneda, está claro que solo la habitan, es decir, que no están ni ahí con su significado ni con la historia que la respalda: tampoco les interesa. Su objetivo es el poder y su respaldo ideológico no es más que un envoltorio para afianzar su conquista definitiva.

Ojo, ya consiguieron bordes para la Constitución, un modo para negociar su contrabando y afianzar su negocio. (El Mercurio)

Adolfo Ibáñez

Trayectoria Política

Ibáñez Ojeda Pedro, (1913-1999) miembro del  Partido Liberal, Partido Nacioal, Unión Nacional, Renovación Nacioanal; senador por Aconcagua y Valparaíso 1961-1969: “Nuestro voto negativo al proyecto de Reforma Agraria implica una defensa de los agricultores vejados, vilipendiados y sumidos en la incertidumbre y el terror” (1);

reelegido senador 1969-1973(49.694 votos 16.5%), consejero de Estado 1976-1985; “he sido partidario de este Gobierno… la democracia es congénitamente mala si se la concibe como mecanismo absolutamente autónomo, capaz de resolver por sí solo los problemas políticos. El sistema democrático es para elegir autoridades…” (2).

(1) en el Senado, 21 octubre 1966. (2) Entrevista, El Mercrio 7 julio 1985.

“Es de difícil digestión. Cuesta tragarlo y la mayoría de las veces atraganta. Es perseverante” SENADO p. 55

Bibliografia

Nicolas Ibañez 20 diciembre 2021

«Pedro Ibáñez Ojeda» columna de  Carlos F. Cáceres, El Mercurio, 27 octubre 2013: «Hoy 27 de octubre se conmemora el primer centenario del nacimiento de don Pedro Ibáñez Ojeda… fue un hombre de talento y de gran visión, que dedicó muchos espacios de su vida para cultivarse en la lectura de pensadores que ejercieron, posteriormente, una influencia importante en el desempeño de sus diversas tareas. En su dimensión como hombre de empresa dejó su testimonio al asumir con decisión la tarea de llevar adelante iniciativas en los campos agrícolas, industrial y comercial… entre sus grandes realizaciones esta la creación, en el año 1953 de la Escuela de Negocios de Valparaíso… vivió las experiencias de un pais que, en una creciente y desenfrenada intervención estatal, buscaba generar primero dependencias económicas y luego transformarlas en dependencias de carácter político. En esa referencia fue uno de los fundadores del Partido Nacional, entidad que aspiró a aglutinar fueras liberales y conservadoras que habían entrado e un proceso de deterioro de influencia en la vida política del país y que mas tarde se transformaría en el partido Renovación Nacional… durante el gobierno militar colaboró como miembro en el Consejo de Estado… fue ante todo un profesor y, mas que ello, un maestro, que, además de trasmitir conocimientos, forjó actitudes plenamente consecuentes»

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