Francisco Huenchumilla Jaramillo

Biografía Personal

Huenchumilla Jaramillo Francisco (1944) [1] hijo de Francisco Huenchumilla Pichihueche (1907-1982) [2] suboficial de Ejército y Blanca Delia Jaramillo Rivera [3]; abogado,

[2] Hija de Juan y Chiñura (Juana) Pichihueche García. “Él lo pasó mal, porque vivió el racismo. Era un tipo muy duro, de derecha, muy pinochetista. Él fue más milico que mapuche. Mi papá opinaba que los mapuches tenían que  entender que debían estudiar, progresar, de venían salir adelante, pero sin perder sus raíces. Sin embargo, él las perdió con nosotros” dice su hijo, El Mercurio 2 agosto 2014.

[3] “Nosotros fuimos una familia chilena más que mapuche, y eso pasó por mi madre, que eras descendiente de españoles. Además, mi papá trabajaba en el regimiento, donde todo era en base a la cultura chilena”, Yolanda Huenchumilla, El Mercurio 2 agosto 2014.

Descendencia

Fuentes

(1) The Clinic, 21 marzo 2014.

(2) Entrevista, La Tercera, 21 diciembre 2016.

(3) Libro publicado en 2017, antes de oficializar su candidatura a senador por la Araucanía, página 29.

(4) La Tercera, 4 julio 2018.

(5) Entrevista, La Tercera 9 junio 2018.

(6) Entrevista El Mercurio 13 enero 2019.

(7) La Tercera 4 agosto 2020.

(8) El Mercurio 10 diciembre 2010 «DC: primaria presidencial en enero pese a postura de Huenchumilla».

(9) El Mercurio,  17 noviembre 2020

(10) 11 noviembre 2021

(11) 15 noviembre 2021

(12) Entrevista, El Mercurio, 27 marzo 2022

Qué fue lo que pasó en Temucuicui 19 marzo 2022

El debut del nuevo gobierno en la Araucanía estaba cargado de esperanzas y expectativas, pero un ripio en el camino empañó el carismático ímpetu de la ministra del Interior. En política los problemas no son el problema, sino que el problema es la forma como uno encara los problemas. Es el arte de la política.

Los ministros del Comité Político encaran problemas y situaciones que están constituidas por cuestiones inmateriales, problemas intangibles que constituyen la esencia de la política, donde las matemáticas no sirven y donde no existe en La Moneda un Manual de Procedimientos que te indique paso a paso cómo preparar una visita a Temucuicui. Es a lo que yo me enfrenté en 2014, cuando a días de asumir como Intendente, visité Temucuicui.

A mi juicio falló, lo que podríamos llamar, una política de anticipación. Imaginar cuál será el más probable escenario en que podría desarrollarse una visita a esa comunidad; y para ello, el factor clave es la información, pero no cualquier información, sino una que haya sido procesada, contrastada y que sea útil para tus propósitos, en otras palabras, que esa información se transforme en inteligencia política para que la ministra pudiera haber tomada la más correcta decisión posible.

Si así se hubiera procedido, se hubiera sabido la verdadera historia de la Comunidad de Temucuicui, que lleva años de lucha, enfrentándose con el poder; lugar de despojo y muertos; de resentimiento, aplastamiento y racismo; que hace tiempo dejó de creer y que escogió su propio camino; que, a las comunidades, si se es autoridad, se debe convenir con él o los jefes los propósitos de la visita; y que en ese territorio hay un liderazgo indiscutible que se llama Víctor Queipul.

Y lo más importante, que al ser una sociedad sin Estado, no existe el concepto de ley a la usanza occidental, sino que sus normas se basan en el contractualismo, o sea en los acuerdos libremente adoptados sin imposición de nadie, y con ello cada comunidad se protege de los extraños. Tarea para la casa.

Senador Huenchumilla y el nuevo escenario político: “La derecha tiene las llaves y el poder de veto” 18 septiembre 2022

El senador por la región de La Araucanía desmenuza la nueva configuración del poder tras las últimas elecciones, un escenario donde la derecha, reconoce, recuperó sus privilegios. Acá repasa las diferencias insoslayables que existen en su partido, el rol que jugaron quienes se inclinaron por apoyar a la oposición y las debilidades en la conducción política del gobierno.

Si bien sospechaba que era difícil que ganara el Apruebo, nunca esperó que el triunfo del Rechazo fuera “tan categórico y contundente”. Tampoco que el resultado cruzara todos los estratos sociales del país. “Creo que fue sorpresivo y que nos dejó estupefactos buscando una explicación”, reflexiona el senador DC por la región de La Araucanía.

¿Las razones del fracaso? Huenchumilla asegura que el texto constitucional produjo una cierta inseguridad, al no lograr expresar con claridad hacia dónde se dirigía. Situación que también se habría repetido en el mundo mapuche. “La gente entiende de reconocimiento constitucional, restitución de tierra, de los derechos colectivos como la lengua, la autodeterminación, pero creo que hubo mucho artículo desparramado que generó una falta de sentido”.

-Por eso tras el triunfo del Rechazo sugirió procesar todo para no volver a equivocarse.

Si el país en su conjunto rechazó el proyecto de nueva Constitución, la lectura tiene que ser otra, pensar bien qué es lo que la gente nos quiso decir. Porque esto sucedió en las clases acomodadas, en la clase media y en los sectores más modestos. No se puede decir hagamos una elección de nuevo en noviembre y llamemos a la gente a votar. Tiene que ser con tranquilidad y eso requiere cierta reflexión. Tenemos que tomarnos un tiempo. Tal vez el proceso parta en marzo, acordando los grandes lineamientos. Hay muchos caminos, muchas soluciones, está muy revuelto todo y lo peor que nos puede pasar es que por apresurarnos volvamos a fracasar. Eso sí que sería grave.

-¿Por qué la DC se dividió entre el Apruebo y el Rechazo? ¿Cree en la tesis de un partido con varias almas?

La DC venía antes de la Convención con dos miradas respecto del sistema vigente en Chile, el proceso político, el sistema económico, lo que queremos como país y eso se acentúa con el proceso constitucional y, específicamente, con el texto constitucional. Y ese sector, más proclive a una mirada de centro derecha, descubrió su rostro y se puso al frente de una campaña que no podría haberse hecho sin un acuerdo con la derecha.

-¿Cree que Ximena Rincón tuvo un acuerdo previo con la derecha?

No quiero personalizar en Ximena Rincón. Estoy diciendo que esos sectores -Amarillos, otros de la DC y algunos radicales- tuvieron que tener una coordinación con la derecha, toda vez que incluso le cedieron espacio en la franja del Rechazo, donde la derecha estuvo escondida, y eso evidentemente es un diseño político.

-Si el partido había decido otra opción, ¿considera que fue una traición aliarse con la oposición?

Ellos están en su derecho a pensar de manera distinta, porque la DC, como cualquier sociedad humana, no tiene unanimidad en sus filas. Ningún partido lo tiene, pero cuando perteneces a uno y éste toma una decisión colectiva, tienes que tener un mínimo de lealtad con esa decisión. Muchas veces a modestos militantes, cuando apoyaban a un candidato que no era del partido, lo expulsaban inmediatamente. Entonces aquí hay sectores que creen que tienen ciertos privilegios, se sienten intocables y se dieron el gusto de quebrantar lo decidido por el partido. Porque este no es un problema de conciencia, este es un problema político. Y, por lo tanto, si la DC adoptó una postura y no estabas de acuerdo, lo leal hubiese sido quedarse callado y no convertirse en los adalides o portaestandartes del Rechazo, teniendo a la derecha detrás.

-¿Cree que hubo un acuerdo, alguna negociación o se pactó algo?

Es que no tengo ningún elemento de juicio para decir que hubo algo de por medio. No puedo ser temerario, lo que veo son hechos políticos. Y los hechos políticos no son casuales, alguien se hizo cargo de una campaña mientras la derecha, el actor principal, se escondía. Si tienes acceso a la franja, a todos los recursos y medios disponibles, supongo que hay una coordinación al respecto.

-¿Rincón subió los bonos en la DC o existe desconfianza en ella?  

Ximena se la jugó por entero por esa convicción, por el Rechazo, y el reproche que yo hago es que si estamos en un partido, debemos tener un mínimo de lealtad con los acuerdos. Y eso se quebró. Qué ejemplo podemos darle al militante común y corriente, al decirle el partido dice A, pero porque tengo un cargo y figuración, hago lo que quiero. Creo que ese es el error, porque el pensamiento y las tesis ideológicas son aceptables, pero no puedes quebrar los procedimientos democráticos internos del partido donde entras voluntariamente.

El senador por la región de La Araucanía desmenuza la nueva configuración del poder tras las últimas elecciones, un escenario donde la derecha, reconoce, recuperó sus privilegios. Acá repasa las diferencias insoslayables que existen en su partido, el rol que jugaron quienes se inclinaron por apoyar a la oposición y las debilidades en la conducción política del gobierno.

Si bien sospechaba que era difícil que ganara el Apruebo, nunca esperó que el triunfo del Rechazo fuera “tan categórico y contundente”. Tampoco que el resultado cruzara todos los estratos sociales del país. “Creo que fue sorpresivo y que nos dejó estupefactos buscando una explicación”, reflexiona el senador DC por la región de La Araucanía.

¿Las razones del fracaso? Huenchumilla asegura que el texto constitucional produjo una cierta inseguridad, al no lograr expresar con claridad hacia dónde se dirigía. Situación que también se habría repetido en el mundo mapuche. “La gente entiende de reconocimiento constitucional, restitución de tierra, de los derechos colectivos como la lengua, la autodeterminación, pero creo que hubo mucho artículo desparramado que generó una falta de sentido”.

-Por eso tras el triunfo del Rechazo sugirió procesar todo para no volver a equivocarse.

Si el país en su conjunto rechazó el proyecto de nueva Constitución, la lectura tiene que ser otra, pensar bien qué es lo que la gente nos quiso decir. Porque esto sucedió en las clases acomodadas, en la clase media y en los sectores más modestos. No se puede decir hagamos una elección de nuevo en noviembre y llamemos a la gente a votar. Tiene que ser con tranquilidad y eso requiere cierta reflexión. Tenemos que tomarnos un tiempo. Tal vez el proceso parta en marzo, acordando los grandes lineamientos. Hay muchos caminos, muchas soluciones, está muy revuelto todo y lo peor que nos puede pasar es que por apresurarnos volvamos a fracasar. Eso sí que sería grave.

-¿Por qué la DC se dividió entre el Apruebo y el Rechazo? ¿Cree en la tesis de un partido con varias almas?

La DC venía antes de la Convención con dos miradas respecto del sistema vigente en Chile, el proceso político, el sistema económico, lo que queremos como país y eso se acentúa con el proceso constitucional y, específicamente, con el texto constitucional. Y ese sector, más proclive a una mirada de centro derecha, descubrió su rostro y se puso al frente de una campaña que no podría haberse hecho sin un acuerdo con la derecha.

-¿Cree que Ximena Rincón tuvo un acuerdo previo con la derecha?

No quiero personalizar en Ximena Rincón. Estoy diciendo que esos sectores -Amarillos, otros de la DC y algunos radicales- tuvieron que tener una coordinación con la derecha, toda vez que incluso le cedieron espacio en la franja del Rechazo, donde la derecha estuvo escondida, y eso evidentemente es un diseño político.

-Si el partido había decido otra opción, ¿considera que fue una traición aliarse con la oposición?

Ellos están en su derecho a pensar de manera distinta, porque la DC, como cualquier sociedad humana, no tiene unanimidad en sus filas. Ningún partido lo tiene, pero cuando perteneces a uno y éste toma una decisión colectiva, tienes que tener un mínimo de lealtad con esa decisión. Muchas veces a modestos militantes, cuando apoyaban a un candidato que no era del partido, lo expulsaban inmediatamente. Entonces aquí hay sectores que creen que tienen ciertos privilegios, se sienten intocables y se dieron el gusto de quebrantar lo decidido por el partido. Porque este no es un problema de conciencia, este es un problema político. Y, por lo tanto, si la DC adoptó una postura y no estabas de acuerdo, lo leal hubiese sido quedarse callado y no convertirse en los adalides o portaestandartes del Rechazo, teniendo a la derecha detrás.

-¿Cree que hubo un acuerdo, alguna negociación o se pactó algo?

Es que no tengo ningún elemento de juicio para decir que hubo algo de por medio. No puedo ser temerario, lo que veo son hechos políticos. Y los hechos políticos no son casuales, alguien se hizo cargo de una campaña mientras la derecha, el actor principal, se escondía. Si tienes acceso a la franja, a todos los recursos y medios disponibles, supongo que hay una coordinación al respecto.

-¿Rincón subió los bonos en la DC o existe desconfianza en ella?  

Ximena se la jugó por entero por esa convicción, por el Rechazo, y el reproche que yo hago es que si estamos en un partido, debemos tener un mínimo de lealtad con los acuerdos. Y eso se quebró. Qué ejemplo podemos darle al militante común y corriente, al decirle el partido dice A, pero porque tengo un cargo y figuración, hago lo que quiero. Creo que ese es el error, porque el pensamiento y las tesis ideológicas son aceptables, pero no puedes quebrar los procedimientos democráticos internos del partido donde entras voluntariamente.

-Ahora algunos recriminan que estuvieron en la “vereda equivocada de la historia”. La pregunta es entonces: ¿Dónde se ubica realmente la DC? ¿cuál es su domicilio político?

La DC tiene un problema porque tiene dos almas. Un alma más de centro izquierda y un alma más de centroderecha. Pero cuando nace la DC es porque se va de la derecha en la década del ‘30, cuando nace la Falange Nacional que es la antesala de la Democracia Cristiana, donde participó Eduardo Frei Montalva, el principal rostro y líder. Ellos se fueron de la derecha, pero parece que algunos quieren retornar a ella. Con esas actitudes se está, simplemente, pisando la historia de la DC.

Trayectoria Política

Huenchumilla Jaramillo Francisco (1944) miembro del  Partido Demócrata Cristiano, presidente de la Asociación de trabajadores de la CORA en Cautín 1971-1973; diputado por Temuco 1990-1994 (46.279 votos, 38.7%), reelecto diputado 1994-1998 (55.798 votos, 47.3%), nuevamente diputado 1998-2002 (48.028, 48.5%), no logró ser candidato a senador el 2001; subsecretario de Marina 2002-2003;

Ministro Secretario General de la Presidencia 2003-04, alcalde de Temuco 2004-2008 (47.787 votos, 56%), candidato a senador por la Araucanía 2009 (51.338 votos, 20.1%); candidato a alcalde de Temuco 2012 (28.169 votos, 37.5%); Intendente de la Araucanía 2014-2015: “al asumir la Intendencia yo era otro, pero además había descubierto que la vieja comprensión de los distintos gobiernos sobre lo que pasaba realmente en La Araucanía era un visión, a mi juicio, equivocada”.

“En la Araucanía tenemos una sociedad fragmentada. Hay un problema de convivencia que nace junto con la Araucanía, cuando el Estado chileno llega allá, porque llega de mala manera, despojando de sus tierras a los mapuche, que eran dueños de toda esa parte, del Biobío hasta el Toltén, habían celebrado tratados internacionales, parlamentos con la corona española y en consecuencia era una sociedad de mucho bienestar, era una rica sociedad ganadera, de comerciantes. El Estado chileno llega y empobrece al mundo mapuche. Y a ese mismo territorio trae personas diferentes, trae criollos y extranjeros como colonos en el momento inoportuno y al lugar inadecuado. En los problemas sociales de esa naturaleza, 130 años no es nada. Está el ejemplo de Perú y Bolivia. Con Perú estuvimos en La Haya por un tema de hace 130 años, la misma época. El objetivo político central es cómo logramos resolver el problema de fragmentación y de convivencia que tiene esta sociedad. No puede seguir siendo más de lo mismo en las políticas públicas que se han hecho pensando que es un problema de pobreza. No es un problema de pobreza, aunque haya muchos pobres. Es un problema político” (1).

Como candidato a vicepresidente del PDC expresa: “La DC se transformó en un partido de administración de lo que tiene; del poder, de los cargos públicos… la DC necesita una modernización…” (2).

Senador por la Araucanía 2018-2026: (38.131 votos, 11.3%; PDC 22.5% 1 de 5 senadores);  presentará reforma constitucional que apunta a la plurinacionalidad, con derecho a la libre determinación, a crear y aplicar su derecho propio, a las tierras y territorios” (4);

“la centro izquierda hoy no tiene un proyecto político” (5);

“¿Quién metió a Carabineros en esto? Los políticos, porque no fueron capaces de entender que los problemas políticos tienen que arreglarlos los políticos” (6).

Ante actos de violencia en la Araucanía: «Tenemos una huelga donde está en juego la vida de las personas, y un conflicto político que se arrastra por décadas. La pregunta mía es si la autoridad política puede correr el riesgo de que alguna de esas personas muera. Eso es lo que está en juego. Un ministro del Interior siempre tiene que dialogar con todos los senadores y actores sociales. Pero una vez que lo hace, tiene que tomar decisiones. El gobierno tiene el objetivo de reagrupar sus fuerzas, puesto que está debilitado políticamente y sabe que va a perder, probablemente, el plebiscito del 25 de octubre. Está tratando de salvar su coalición y tratando de terminar honorablemente su gobierno. En virtud de eso, se va a endurecer para reagrupar a los sectores más duros» (7),

«la política está hecha de cosas racionales y también de intuiciones, y mi intuición es que muchos que se han autoproclamados candidatos a la presidencia quedan en el camino porque ser candidato presidencial no es algo individual… una fecha es marzo, ahí tomaría una decisión, pero el partido tiene otras fechas (piensa hacer primarias en Enero) y si eso es así, yo no voy a participar» (8).

Acusación constitucional contra Víctor Pérez: «tengo la independencia de juicio para ser claro y franco en esta materia. No comparto la tesis de los acusadores. Con qué moral podría yo sentar en el banquillo de los acusados a Víctor Pérez» (9)

«O la DC se recicla o no tengo nada que hacer en este partido»
Junto a senadora Provoste, fue de uno de los pocos DC que votaron en contra de la prórroga del Estado de Excepción en el sur. (10)

“Los partidos se desgastan, el mundo cambia, el panorama del siglo XXI es distinto, las estructuras no se cambian y permanecen un poquito anquilosada, entonces eso hace que tengamos algunos problemas de funcionamiento y tengamos un día martes pasado (votación del cuarto retiro) bastante negro. Habiendo cinco senadores de la DC, votamos cada uno por su cuenta y eso perjudica a nuestra candidata“ (11)

«Queremos cambios y colaborar. No estamos pidiendo entrar al Gobierno, pero si el Gobierno no nos toma e cuenta ni se comunca con nosotros, nos está echando fuera. Nuestra colaboración no es un cheque en blanco ni un contrato de adhesion, es una colaboración dialogada respecto al mérito de los proyectos y medidas que se tomen» (12)

«Nunca escuché una razón, ningún fundamento, que a mi me dijera por qué había que eliminarlo, más allá de los subjetivismos personales» (13)

Senado aprueba rebaja del quórum de reforma constitucional a 4/7: Proyecto pasará ahora a la Cámara16:43 | La iniciativa fue visada por 41 votos a favor, 2 en contra de los senadores Fabiola Campillai y Francisco Huenchumilla (DC). (14)

el Senado aprobara en la mañana la solicitud del Ejecutivo por 41 votos a favor, uno en contra -Fabiola Campillai (ind.)- y tres abstenciones: José Miguel Durana (UDI), Francisco Huenchumilla (DC) y Yasna Provoste (DC). (15)

El senador DC asumió un rol clave al representar al partido en el debate constitucional. Ayer tuvo reuniones en La Moneda. Se la jugó por el Apruebo, al igual que la senadora Yasna Provoste. “Es cercano a la directiva y tiene trayectoria política para representar al partido”, dicen desde el partido. Al mismo tiempo, sus vínculos con la disidencia DC (Ximena Rincón, Matías Walker, entre otros) no son del todo fluidos. Luego de la aplastante derrota que sufrió en el plebiscito por su apoyo a la opción Apruebo, la mesa directiva nacional de la DC jugó una nueva carta: imponer al senador Francisco Huenchumilla como su representante en la mesa constituyente. La decisión no fue consultada con Ximena Rincón ni con Matías Walker. Y, según la disidencia, tampoco es compartida. No por un cuestionamiento a las cualidades profesionales del senador, sino porque fue una figura que se jugó abiertamente por la derrotada opción del Apruebo en el plebiscito del 4 de septiembre y porque votó en contra de la fórmula de los 4/7 presentada justamente por Rincón y Walker, como un Plan B si ganaba el Rechazo. La evaluación de ese sector es que esta es una nueva muestra de que la cúpula DC no entendió nada del mensaje ciudadano. (16)

La democracia cristiana lo incorpora a la comisión de los partidos de gobierno, en las negociaciones para un nuevo proyecto constitucional: «Vengo en representación de la mesa de la DC, que me dipió que me incorporara a esta instancia y a la que hemos sido inviados por las coaliciones de gobierno» (17)

«La DC tiene que entender que hoy día no es el partido grande que fue en el pasado y que por lo tanto hoy día es un partido chico que no tiene mucha trascendencia dentro de los grandes partidos», dijo el senador Francisco Huenchumilla (DC) en conversación con El Mostrador en La Clave. «¿De qué manera un partido chico se inserta en este proceso? Esa es la pregunta. La vez pasada la DC sacó un convencional. ¿Cuáles serán las expectativas que tenemos ahora? No pueden ser muy altas», prosiguió el legislador. Sobre la disyuntiva de ir en lista separada (con Socialismo Democrático) o única (con el resto del oficialismo) de cara la elección de los consejeros constituyentes, sostuvo que «esto no es un problema ideológico, es un problema de eficiencia del sistema electoral» 26 enero 2023

La derecha -y no pocos de la izquierda- son categóricos de que no se debe dialogar con quienes propician la violencia; y así llevan 27 años. Lo que no entienden es que no dejan la violencia porque no les creen a ellos, los políticos (me incluyo), y por ende al Estado. Como nos enseña la experiencia mundial, el Estado debe invitar a los incumbentes a dialogar y convenir las condiciones de esa participación. Si esas condiciones se concuerdan, se abrirá un camino diferente con amplias posibilidades de buscar una salida. Si ello no se logra, cada cual deberá asumir sus responsabilidades, porque se impondrán aquellos que piensan que la única salida es la fuerza armada del Estado. (18)

(13) Sobre eliminación del Senado, EM 15 abril 2022

(14) 20 julio 2022

(15) 14 septiembre 2022, La Tercera.

(16) 27 septiembre 2022

(17) El Mercurio, 28 septiembre 2022

(18) La Tercera, carta, 31 diciembre 2023

Bibliografia

Bibl: “Plurinacionalidad, El Nuevo Pacto”: “A mí me parece que el movimiento mira mucho al pasado, cuando el desafío de hoy es otro: cómo enfrentar el siglo XXI” (3).

«Los pueblos indígenas y el derecho» (2014) Huenchumilla sugiere ahora que Chile cambie su Constitución a un «Estado plurinacional» «Lo que tiene que hacer el Estado chileno es mirarse al espejo y se va a dar cuenta que no tiene los ojos azules ni el pelo rubio, y que está conformado por muchas naciones y muchos pueblos» El Mercurio 18 marzo 2014. Asistió a la presentación del libro Patricio Aylwin.

Durante la crisis 2019-2021

Chahin rechaza acuerdo tributario y se genera división en el PDC. Afirma que acuerdo negociado por senador Pizarro afectará a la clase media: «este acuerdo tributario es un maquillaje. Se usó un bonito titulo, impuesto a los super ricos. Es publicidad engañosa. Los mas ricos no tienen su patrimonio en propiedades, sino en el mercado de capitales. Eso es reirse de la gente, no les va a hacer ni cosquillas a los super ricos» Pizarro: «El acuerdo implica aumentar impuestos a los super ricos. Yo actue en representación de la bancada. Este acuerdo cambia los objetivos del Gobierno». Huenchumilla: «Hay gente que no le gusta aperder»

15 octubre 2020: En conversación con Radio Pauta, Huenchumilla sostuvo que el estallido social «es una de las crisis más grandes que hemos tenido en los últimos 100 años».
«Entonces yo creo que es un momento de análisis, de poder reflexionar, sacar conclusiones, hacer proyecciones estratégicas los partidos políticos de que manera vamos a responder a esto». A juicio del legislador, el estallido social está «subterráneo» pero «latente». «Está esperando el curso de los acontecimientos para volver a reaparecer, de hecho está lentamente reapareciendo». Por último, Huenchumilla enfatizó en que «la obligación de los que conducen el Estado y la sociedad, es estudiar este fenómeno, y ver de qué manera construimos un país que pueda superar este estallido social y sus causas profundas».

Comisión de Constitución del Senado aprueba en general tercer retiro, con el respaldo de Pedro Araya (independiente-PPD), Alfonso de Urresti (PS) y Francisco Huenchumilla (DC), mientras que Rodrigo Galilea (RN) y Luz Ebensperger (UDI) votaron en contra. Entre los invitados estuvo Mario Marcel: “El 20% más rico retirarían hasta nueve veces más que el quintil más pobre” 19 abril 2019.

Senadores Latorre, Adriana Muñoz, Navarro y Huenchumilla presentaron un proyecto de lay para «terminar con el abuso de la prisión preventiva» 8 mayo 2021

Senador Huenchumilla (DC) y proyecto de indulto: “Voté a favor de la idea de legislar y lo voy a mantener, pero en particular lo vamos a estudiar”. El senador de la Democracia Cristiana, Francisco Huenchumilla, sobre el proyecto de indulto señaló que “tiene una visión jurídica y una visión política. En la comisión de Seguridad, que yo presido, no entramos a los aspectos jurídicos (…) esto parece más bien una amnistía que un indulto. Pero el tema es político”, señaló. Huenchumilla dijo en Radio Universo que es real que “aquí hubo un hecho social que generó aspectos políticos. Hubo un acuerdo el 15 de noviembre y hay un proceso constituyente, vamos a hacer una nueva Carta Fundamental y eso es gatillado por un estallido social. Eso es un hecho político. Y ahí sucedieron muchos hechos delictuales”. Consultado sobre si mantendrá su voto en las próximas etapas, el DC dijo que “yo voté a favor de la idea de legislar y por supuesto eso lo voy a mantener, pero en particular vamos a estudiar el tema, no lo he estudiado”. 31 mayo 2021

Radio ADN @adnradiochile 13 julio 2022
Senador Francisco Huenchumilla y Plebiscito: «Me parece impresentable que la DC aparezca unida con la derecha por el Rechazo»

Otras publicaciones

Entrevista, La Tercera, 8 octubre 2018

«Soy partidario de la mas amplia unidad de la centro izquierda. Lo demas es simplemente quedarse en su propio reducto, lamiéndose las heridas… hoy en Chile no hay nadie que pretende hacer la revolución. Veo proyectos reformistas, erpo no veo una distancia de la A a la Z dentro de los partidos»

Sobre la ley corta antiterrorista, donde no hubo acuerdo de la centroizqueirda de apoyar proyecto del Gobierno «La centroizquierda se equivocó una vez más en la materia. Se cayó toda la estrategia común de la centro izquierda» El Mercurio, 7 agosto 2019

la DC ha llegado a una fase terminal, está en la puerta de entrada para un colapso final

A través de una carta dirigida a la militancia, el senador Francisco Huenchumilla plantea que la elección por la presidencia de la DC, en que se medirán Joanna Pérez y Felipe Delpín, será solo una “lucha por el poder” que producirá “fraccionalismos”. Para él, se trata de un escenario en que el partido puede terminar con un “mínimo de poder” frente a Boric, en vez de producirse una lista de consenso para concordar un nuevo relato que permita sacar a la DC de su crisis y severo declive electoral.

El telón de fondo: La carta de Huenchumilla, titulada “El destino de la DC” y dirigida a la militancia, tiene como contexto que el 5° lugar que obtuvo Yasna Provoste en la presidencial con 11,6% y la nueva caída en el número de diputados (de 12 a 8) profundizó la sensación de un desfonde electoral DC, que en el partido asocian a una severa crisis de identidad marcada por la falta de un relato político claro que logre capturar al amplio espacio de votantes moderados, como hizo la DC en los 90’. También, a las “luchas de poder interno” que menciona Huenchumilla, en alusión a la elección interna. En la DC, esos comicios son vistos como una disputa de bandos entre Provoste (quien apoya a Delpín) y Ximena Rincón y Fuad Chahin (quienes respaldan a Pérez).

“La incapacidad de aceptar el deterioro”: Los números sobre la sistemática caída de la DC en el Congreso son claros: en 2017, bajó de 22 a 14 diputados, y recientemente de 14 a 8; siempre lejos de los 38 diputados que alcanzó en los 90’. Para Huenchumilla, aquello se profundizará si la dirigencia DC no se percata de esa tendencia y no realiza un giro hacia buscar acuerdos internos, como no sucedió en la inscripción de listas para la elección del 23/01/22.

  • “La situación de la DC podríamos catalogarla con suavidad como crítica; con un realismo crudo, como una fase terminal. Así lo dicen las cifras electorales declinantes persistentes”.
  • “Esta incapacidad de los grupos internos individuos para aceptar esa dolorosa realidad y aceptar su deterioro, es la puerta de entrada para su colapso final. De otra manera no se entiende el escenario de competencia para hacerse de la nueva directiva”.
  • Para Huenchumilla se debía “hacer un alto en el camino y preguntarse qué hacer”, pues “de las elecciones no saldrá una unidad de propósitos; más bien me temo que el fraccionalismo se incrementará, y las oposiciones internas florecerán”.
  • “Debemos reconstruir un nuevo relato, con nuevas ideas. Si no lo hacemos, entonces la nueva directiva tendrá un poder formal sin autoridad, y le tocará recorrer cada una de las piezas del viejo edificio para apagar sus luces una a una, hasta terminar cerrando la puerta. No lo quiero, pero lo temo”.

El riesgo de ser “actores de reparto” ante Boric: Mientras en la elección estarán en disputa 2 tesis distintas sobre el rol de la DC ante el futuro gobierno (Delpín ha abogado por no ser oposición y tener un diálogo permanente con Boric, mientras la lista de Pérez se inclina por ser oposición y tomar una postura más distante), Huenchumilla apunta a que el peso que pueda tener la DC ante Boric será mínimo si además de su baja electoral, se fracciona en facciones.

  • “¿Cómo enfrentar así, con un mínimo de poder, los desafiantes escenarios que se abren con una fuerza nueva gubernamental que aspira a realizar los cambios que el país ha demandado? ¿Qué papel jugaremos?”, se pregunta.
  • “Deberemos superar nuestros errores, partiendo por dejar de lado la lucha por el poder sin sentido, que nos puede convertir en actores de reparto de lo intrascendente”, contesta el senador por La Araucanía.
  • Cercano al ala progresista DC, plantea que de todos modos el partido debe “apoyar los cambios que el país demandó” con la elección de Boric, porque “aquellos cambios también son los nuestros”, producto del apoyo en segunda vuelta.
  • “No podemos ser oposición. Pero esto no significa entrar a formar parte de la coalición de gobierno: nadie nos ha invitado a sumarnos, ni menos corresponde autoinvitarnos a una casa que no es la nuestra. Lo que corresponde es apoyar al nuevo gobierno desde nuestra independencia, incluso con la participación de cuadros calificados, a título personal, que el gobierno requiera para su trabajo”.
  • Eso sí, apunta que “la forma y la manera de relacionarnos dependerá fundamentalmente de la gestión política del gobierno y del comportamiento abierto, dialogante y sin sectarismos de los partidos de la coalición que le darán sustento”.

Rol de la futura directiva DC: Pese a su pesimista diagnóstico, Huenchumilla esboza lineamientos para los destinos de su partido, ante el riesgo de quedar aislado de sus socios históricos PS-PPD.

  • “Este escenario nos abre una oportunidad única para reencontrarnos con nosotros mismos, en orden a reconstruir el partido con identidad, porque está claro que con nuestros compañeros de ruta de la izquierda -que formaron un nuevo referente sin nuestra participación- no nos hemos mimetizado, y no somos lo mismo. Tenemos una amplia franja que nos espera”.
  • Sobre la nueva directiva, plantea: “Para enfrentar la caída final, habría que bajar las banderas propias y los cuchillos largos y tener un solo consenso: Salvemos al partido”, lo que a su juicio puede significar “desde una reorganización hasta una refundación” de la DC.
  • Ello requerirá, a su juicio, “recomponer un mínimo de convivencia, para asumir el necesario aggiornamento no sólo estructural, sino también la puesta al día de la visión DC”.  29 diciembre 2021
Declaración 21 enero 2022

Declaración Pública     Nombramiento de Gabinete
Francisco Huenchumilla Jaramillo   Jefe de Comité – senadores DC
1.Frente al nombramiento del gabinete por parte del presidente electo Gabriel Boric,
deseamos expresar nuestras felicitaciones a todos y todas sus integrantes, y le deseamos pleno éxito en su difíciles y desafiantes tareas que tendrán que asumir a contar de marzo próximo. Nos ha quedado una positiva impresión de sus perfiles humanos y profesionales.
2.Con el presidente electo y su gabinete se inicia un nuevo ciclo en Chile: una nueva generación de chilenos y chilenas se hace cargo de la conducción del Estado y sus instituciones; el propósito y objetivo es dar un giro en el modelo y tipo de sociedad que se construyó a partir de las reglas del juego de la Constitución del 80, dejando atrás el capitalismo en su versión neoliberal, y caminar hacia uno más cercano con las
economías sociales y ecológicas de mercado europeas; una nueva conjunción de fuerzas políticas accede al poder, entre las que se cuentan aquellas que fueron parte de la ex Concertación, con la salvedad de la Democracia Cristiana.
3.El nuevo gobierno tiene complejos problemas que enfrentar en materias de orden público, desarrollo económico, empleo y los equilibrios correspondientes, seguridad social, salud, vivienda, educación, superación de la pobreza, migraciones, conflicto de la macrozona sur, reforma tributaria y continuar enfrentando la crisis sanitaria. La Democracia Cristiana apoyó y trabajó en segunda vuelta por el triunfo del actual presidente electo.
En estas circunstancias, y por consiguiente, no somos oposición a su gobierno; pero tampoco somos integrantes de éste. Nuestro apoyo fue incondicional, sin exigencia alguna.
Pienso, en mi calidad de jefe de los senadores DC, que el país necesita los cambios discutidos en la campaña electoral, y que fueron parte de nuestro propio programa presidencial. Por lo tanto, espero que los diputados y senadores, desde nuestra independencia, podamos colaborar para la concreción de estos cambios con el mérito de los proyectos de ley que tengamos que discutir, en las instancias y circunstancias correspondientes, con los ritmos y la gradualidad que los problemas lo requieran, y buscando el progreso del país con estabilidad y gobernabilidad.
Creo, además, que el éxito de la Convención Constitucional debe ser un objetivo estratégico del nuevo gobierno y de las fuerzas políticas que lo acompañan; para lo cual, deberán hacerse los esfuerzos necesarios y pertinentes para que la nueva Carta Fundamental cuente con el apoyo mayoritario de la ciudadanía en el plebiscito de salida.
Esa es nuestra disposición, pero las relaciones con el Parlamento, desde siempre, son de responsabilidad y le corresponde el impulso y la iniciativa al Poder Ejecutivo. Quedamos atentos a ello.
4.Termina así también el ciclo histórico del trabajo conjunto de las fuerzas de centroizquierda, desde el eje articulador entre el PS-DC que, con sus luces y sombras,
condujo el Estado en uno de los momentos de mayor progreso y estabilidad del país.
Entendemos que los procesos sociales y políticos son dinámicos, y lo asumimos sin reparos. Sin embargo, creo que, en las formas, el procedimiento pudo haber sido más acorde con el affectio societatis que alguna vez nos unió.
Espero que ello no sea óbice para que en el Senado podamos concordar un trabajo en
conjunto, con respeto mutuo y espacios de responsabilidad, que nos permitan un pacto de gobernabilidad con los partidos de la derecha

Plurinacionalidad, autonomía y pluralismo jurídico 22 marzo 2022

En el debate público han salido estos conceptos, a propósito de lo que ha ido resolviendo la Convención Constitucional en sus diversas instancias, y que generan una cierta confusión en la opinión pública; y que, por lo tanto, vale la pena contribuir con algunos elementos de juicio para su adecuada comprensión.

Respecto de la plurinacionalidad, parece conveniente aclarar primeramente los conceptos de nación y Estado. El primero es un concepto antropológico y sociológico, y constituye el grupo humano unido por vínculos históricos, costumbres, tradiciones, cosmovisiones, lengua, religiosidad, cultura, dolores y sufrimientos establecidos y vividos desde tiempos remotos. El segundo es un concepto político y jurídico, que se monta sobre la base humana que es la nación. El Estado puede estar constituido por una o varias naciones. Según las Naciones Unidas, en el mundo hay unos 200 Estados y unas 2.000 naciones; por lo tanto, la mayoría de los Estados están construidos sobre varias naciones. De hecho, según este mismo estudio, habría solamente unos 20 Estados uninacionales (monocolor), como, por ejemplo, Portugal o Islandia. Todos los restantes son Estados plurinacionales, independientemente de su nivel constitucional, legal o, de hecho, de su reconocimiento. Por lo tanto, el Estado es una arquitectura jurídica y política construida sobre una o varias naciones.

En el caso de Chile, a la llegada de los españoles había pueblos originarios que ya habitaban este territorio, que constituían naciones sin Estado –lo cual no significa que no hubiera política, en el sentido de tomar decisiones colectivas–, hecho que fue reconocido por el Reino de España en el Parlamento de Quilín celebrado el año 1641, y ratificado por el rey el año 1643. Al crearse el Estado de Chile no se reconoció a estos pueblos preexistentes –no obstante el reconocimiento implícito en el Parlamento de Tapihue del año 1825– hasta el día de hoy, a pesar del Acuerdo de Nueva Imperial de 1989, que se ha repetido en cada elección presidencial, en orden a prometer el reconocimiento constitucional; promesa fallida e incumplida hasta hoy, 2022.

Entonces, la plurinacionalidad, en primer lugar, es un problema y deber político, jurídico y moral del Estado de Chile, en orden a mirarse al espejo de la historia y reconocer que, antes de su conformación y de nacer como tal, había agrupaciones humanas con las características señaladas que constituían naciones, los pueblos indígenas de Chile. Es un sinceramiento de lo que somos como sociedad: un país plurinacional y multicultural.

Esta decisión política significa que el Estado reconoce a los pueblos originarios como sujetos colectivos y los “invita” –sí, los invita, no los puede obligar– a participar en el espacio público, donde se toman las decisiones colectivas obligatorias en la sociedad mayor.

La autonomía es un concepto que se empieza a configurar, en la segunda mitad del siglo XX, con el nacimiento del moderno Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas; y que hunde sus raíces a fines de la Primera Guerra Mundial, bajo la figura de la autodeterminación, en el discurso del presidente Wilson ante el Congreso de Estados Unidos, el 11 de febrero de 1918 (para no retroceder a la Paz de Westfalia) y que da lugar, en los años y décadas posteriores, al proceso de descolonización en distintas partes del mundo, lo que se traduce en secesión, independencia y conformación de nuevos Estados.

La autonomía, propiamente tal, nace con diversos instrumentos jurídicos internacionales, desde la década de los 50 del siglo pasado en adelante; ratificados o firmados por el Estado de Chile, aplicables a los pueblos indígenas, y que no afectan la soberanía de los Estados ni implican procesos de secesión o independencia territorial, considerando que el Estado es una creación propia de la cultura occidental que no se aviene con la visión de los pueblos originarios respecto de la conformación de las comunidades humanas. Y para una mayor claridad, nos remitimos textualmente a la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, firmada por Chile y que expresa en los artículos pertinentes:

“Artículo 46, número 1. Nada de lo contenido en la presente declaración se interpretará en el sentido de que confiere a un Estado, pueblo, grupo o persona, derecho alguno a participar en una actividad o realizar un acto contrario a la Carta de las Naciones Unidas, ni se entenderá en el sentido de que autoriza o alienta acción alguna encaminada a quebrantar o menoscabar, total o parcialmente, la integridad territorial o la unidad política de Estados soberanos e independientes.

«2. En el ejercicio de los derechos enunciados en la presente declaración, se respetarán los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos. El ejercicio de los derechos establecidos en la presente declaración estará sujeto exclusivamente a las limitaciones determinadas por la ley y con arreglo a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. Esas limitaciones no serán discriminatorias, y serán sólo las estrictamente necesarias para garantizar el reconocimiento y respeto debidos a los derechos y las libertades de los demás, y para satisfacer las justas y más apremiantes necesidades de una sociedad democrática.

«3Las disposiciones enunciadas en la presente declaración se interpretarán con arreglo a los principios de la justicia, la democracia, el respeto de los derechos humanos, la igualdad, la no discriminación, la buena gobernanza y fe”.

Y en relación con los aspectos sustantivos del contenido del derecho a la autonomía, conviene tener presentes los siguientes artículos de la declaración:

“Artículo 3. Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

«Artículo 4. Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de medios para financiar sus funciones autónomas.

«Artículo 5. Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado”.

Por lo tanto, en el derecho a la autonomía se deben respetar los derechos humanos, las libertades y derechos de una sociedad democrática. Tienen derecho al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, y a participar, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.

Y con respecto al pluralismo jurídico, este es un tema de larga data que, desde la formación del Estado moderno, algunos juristas han sostenido la concepción estatalista del derecho, en orden a considerar como tal solo a aquel que emana del Estado, desconociendo que desde el tiempo de los romanos dicho imperio se caracterizó por la conquista territorial, respetando las distintas costumbres, normas y religiones de los pueblos conquistados; y exigiendo tan solo tributos, tropas y la autoridad del emperador. El derecho romano se impuso lentamente a través de los siglos, por la vía cultural –y no por imposición–.

La Edad Media fue una sociedad pluralista formada por ordenamientos jurídicos universales, como la Iglesia y el imperio; pero había ordenamientos jurídicos particulares de los gremios, de los municipios y del feudalismo en general. Con la formación del Estado moderno, este reclamó para sí el monopolio de la producción jurídica, lo que devino en el positivismo jurídico.

Tal como he señalado, los PPOO, y en particular el pueblo Mapuche, fueron sociedades sin Estado, lo que no significa que no hubiera el ejercicio de la política para la toma de decisiones, o no hubiera un sistema de resolución de conflictos, como lo demuestra la amplia literatura existente al respecto; y, por supuesto, una configuración de delitos, los procedimientos y las penas correspondientes. Derecho consuetudinario, no escrito, por supuesto, obligatorio, no emanado del Estado inexistente sino de la propia sociedad. Es el pluralismo jurídico, como derecho no estatalista.

Los instrumentos jurídicos internacionales de las Naciones Unidas, aplicables a los PPOO, recogen ese pluralismo jurídico, con los límites y bajo las condiciones indicadas anteriormente.

Este pluralismo jurídico, aplicable en específico a la justicia indígena, tiene precedentes en distintos países, como Panamá, Colombia y Estados Unidos, entre otros.

Por ello la Convención Constitucional debería, a mi juicio, y teniendo presente lo dispuesto en el Derecho Internacional de los PPOO que consta en tratados, convenios y declaraciones, y en experiencias de otros países, fijar el marco constitucional en que ese pluralismo jurídico se expresará en la justicia indígena; debiendo ser los propios pueblos indígenas de Chile, en virtud de la autonomía que la propia Carta Fundamental les reconocerá, quienes tendrán que tomar su propia decisión, en sus asuntos internos, respecto de la forma y manera en que funcionará su sistema de justicia de acuerdo a su derecho consuetudinario. Este derecho no contempla la existencia de tribunales bajo el concepto de la justicia occidental. Un tribunal, a la usanza chilena, es un concepto ajeno al sistema normativo mapuche alguna vez, décadas atrás, hubo en Chile Juzgados de Indios, de triste memoria–.

En consecuencia, la nueva Constitución debería fijar el marco de competencia, territorial y material en que, dentro de sus asuntos internos y locales, le corresponderá ejercer a esta justicia, cuya orgánica y funcionamiento deberán establecerlos los propios PPOO, conforme a sus sistemas normativos propios, en virtud de la autonomía. Los límites deberán ser el cumplimiento y respeto de los Derechos Humanos, establecidos en los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales; y la posibilidad de recurrir a instancias superiores, por parte de cualquier miembro de los PPOO que se sienta menoscabo en sus derechos instancias de tribunales nacionales e internacionales–.

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