Álvaro García Hurtado

Biografía Personal

García Hurtado Álvaro (1954)[1]  ingeniero comercial, Ph.D en economía en Berkeley,  casado con María Cecilia Beatriz Dellacasa (1953), argentina; 4 hijos.

Hijo de

García Álamos (Víctor) Álvaro (1928-2002) ingeniero comercial, Partido Demócrata Cristiano; cm Raquel Hurtado Torrealba (1934) presidenta del departamento femenino del Partido Demócrata Cristiano en 1973.

Descendencia

García Dellacasa Cecilia

García Dellacasa Manuel Cristóbal, candidato a la Fech 2013

Fuentes

(1) “¿Y si hablamos de crecimiento en serio?” El Mercurio, 28 septiembre 2016.

(2) El Mercurio, 10 agosto 2018.

I. 1.606 nacimiento 1954 Recoleta;

I. 128 matrimonio 1995 Lo Barnechea;

I. 5.197 nacimiento 1928 Moneda

Familia

Bibliografia

Suscribe carta de 100 economistas apoyando el Apruebo en la propuesta constitucional, septiembre 2022

Alvaro García: «… todas las buenas propuestas del Gobierno corren el riesgo de ser frenadas en el Parlamento… si los distintos sectores políticos no lograr un acuerdo en torno a una rica y bien definida agente procrecimiento, el país seguirá estancado. La responsabilidad de construir esas acuerdos es de todas las fuerzas políticas, es el momento de asumirlas» 13 marzo 2024, El Mercurio

Otras publicaciones

«Diálogo social: del dicho al hecho», El Merurio 3 junio 2013 «… parece indispensable que la conversación, para ser exitosa, incluya a los actores sociales. Y es que la cuestionada política de los consensos, mas que obsoleta en sus fines, está añeja en sus medios. Seguimos necesitando llegar a acuerdos; el tema es quiées son los llamados a construirlos…»

«Tiempo de hacer las cosas bien» columna La Tercera, 10 mayo 2017 «No hay dos voces respecto del magro crecimiento económico de los últimos años… necesitamos volver a crecer, haciéndonos cargo de nuestros contextos, y con una visión compartida… hoy debemos crecer con otro estilo que tenga como clave la colaboración o correremos el riesgo de frustrar nuevamente nuestra oportunidad de desarrollo»

Carta La Tercera, 16 junio 2019, «Es la Estrategia»: «la experiencia internacional demuestra que complejizar y diversificar la economía requiere de un esfuerzo coordinado y colaborativo del gobierno, empresas, trabajadores y centros de I+D. Lo que los reúne es una estrategia: «visión compartida de hacia dónde ir, una hoja de ruta y colaboración para avanzar. Sin estrategia, no habrá progreso. Es hora de iniciar esta conversación».

Declaración conjunta: Chile necesita la convergencia de las fuerzas progresistas. Llamaos a los candidaturas del progresismo a privilegiar la construcción de puentes programáticos, facilitando la convergencia en la segunda vuelta presidencial y evitando una profundización artificial de las diferencias:
Compromiso nítido con trasformaciones profundas; ajustar las expectativas; responsabilidad fiscal; la herencia de un mal gobierno; evitar la recesión en 2022; resta aun un margen reazonable para elevar la deuda pública; una deuda pública sostenible; que los qu tienen, paguen más; cambios al prosupuesto 2022; imprescindible modernización del Estado; aprendamos de la historia (la confrontación entre el centro y la izquierda solo anticipan derrotas para el movimiento popular… los desencuentros entre el centro y la izquierda entre 1964 y 1973 abrieron paso al desplome de la democracia y a 17 años de dictadura) 4 de noviembre 2021.

“Los exministros de Hacienda que van por el Rechazo efectivamente han abandonado la centroizquierda” 13 agosto 2022

Fue parte del grupo de economistas que este viernes llegaron hasta Londres 43, sede del comando del Apruebo para dar su apoyo. Álvaro García (PPD) tiene una larga historia concertacionista. En 1990 fue subsecretario de Planificación en el gobierno de Patricio Aylwin, luego en el período de Eduardo Frei Ruiz-Tagle fue ministro de Economía, y bajo el mandato de Ricardo Lagos, llegó al Ministerio de la Secretaría General de la Presidencia. Por eso, para él la opción que debe primar en la centroizquierda es la de aprobar el nuevo texto constitucional y luego hacer mejoras, tal como lo acordaron los partidos políticos de su bloque.

¿Por qué decidió explicitar su apoyo al Apruebo y por qué cree que es mejor para el futuro de Chile aprobar la nueva Constitución?

Lo medular de la nueva Constitución es el reconocimiento de los derechos de las personas, del medioambiente y de género. Esa es una transformación que requiere Chile y que estamos atrasados. Esta materia tratada en el nuevo texto, le abre una mejor perspectiva para la calidad de vida de las personas. Los grandes problemas económicos que hemos tenido en el país han estado ligados a conflictos sociales o ambientales. La nueva Constitución los busca resolver.

¿Cómo lo resuelve el nuevo texto?

Al tener derechos garantizados para las personas y la naturaleza generan las condiciones para que todos sean incluidos en el desarrollo, y por esa vía, se crea paz social y condiciones institucionales para un crecimiento más inclusivo y sostenible en el tiempo. Esa es la experiencia internacional de desarrollo. Lo más significativo es el Estado Social de Derecho. Todos están incluidos. Esa es una condición indispensable para el desarrollo.

¿Usted está entre los que aprueban para reformar?

Yo soy militante del Partido por la Democracia. El 1 de junio dimos a conocer nuestra opinión de que había que aprobar y mejorar.

Eso para algunos es contradictorio, el aprobar algo que se debe modificar, ¿cómo lo explica?

No. Ambas cosas no son contradictorias, sino que es un complemento, porque hay materias que necesitan ser especificadas en leyes y otras cosas que deberían ser clarificadas para tener una mejor Constitución. En la tradición histórica de Chile y de varios países nunca un nuevo texto se termina de construir el día en que se Aprueba. Sabemos que esta Constitución cursa más de 60 proyectos de ley, por lo que va a pasar mucho tiempo antes de que los principios que trae este nuevo texto sea una realidad en la institucionalidad del país.

Uno de los temas que está dentro del acuerdo de los partidos de centroizquierda es volver a que la iniciativa de gasto sea exclusivamente del Presidente, ¿es clave que se modifique?

Sí, la responsabilidad fiscal se fortalece con el hecho de que la decisión de gasto esté exclusivamente en manos del Ejecutivo. Hay otras cosas que también se deben clarificar, una de ellas es la relacionada con la definición de consentimiento cuando se consulta a los pueblos indígenas. Esto en lo que se refiere al convenio 169 de la OIT, que define muy bien cuándo es consentimiento, que es una situación muy particular. Esta es una definición económica muy importante. Pero faltan algunas otras como las modificaciones que se hacen en el tema aguas, que son fundamentales para el desarrollo del país. Ese artículo quedó poco claro respecto a los criterios que se van a utilizar para transferir los permisos del uso del agua.

Rodrigo Valdés ha sido bien crítico de algunas materias económicas, entre ellas que exista un derecho a huelga “sin techo, y eso es bastante extremo, porque rompe la posibilidad de tener una reglada”, dijo, ¿cuál es su visión en este aspecto?

Sí, estoy de acuerdo, por lo tanto, esta discusión se tiene que dar en el Parlamento. Los ámbitos posibles de razones para la huelga quedaron demasiado indefinidos, por lo tanto, cualquier causal puede ser objeto de huelga y creo que eso se debe acotar a los temas propios de la empresa.

Algunos economistas critican que la nueva Constitución no sea pro inversión ni crecimiento, ¿qué responde a esas críticas?

Las constituciones no deben meterse en aspectos específicos de la economía, salvo criterios muy generales como la autonomía del Banco Central, el justo precio cuando hay expropiaciones, materias que sí contiene el nuevo texto. Si uno mira en su conjunto el texto, hay un cambio que es clave para el desarrollo, que es la sostenibilidad en su dimensión ecológica, social y ambiental. Ciertamente, Chile tenía atrasos en su dimensión social y ambiental, atrasos que corrige esta nueva Constitución, por lo tanto, genera un espacio para un desarrollo más equilibrado y sostenible en el tiempo, y eso es muy positivo. Además, hay una enorme ventaja para el Apruebo en términos económicos para cerrar esta discusión y no continuar por los próximos dos, tres o cuatro años. Eso es lo que más perjudicaría a la recuperación económica, que se mantenga la incertidumbre por varios años más. Necesitamos volver a construir. A lo mejor hay cosas que reformar, pero por lo menos tenemos que empezar a hacer las cosas para recuperar el progreso.

¿Si se rechaza el nuevo texto, generaría mayor incertidumbre y afectaría la economía?

Por supuesto, porque postergaría las certezas con que los agentes económicos operan. No van a saber cuál será el nuevo marco. Tendríamos que pasar por un largo proceso nuevamente, y creo que lo más importante para esos sectores hoy en día es tener certezas sobre el marco en el que van a operar.

Pero los impulsores del Rechazo también afirman que habrá reformas, ¿no les cree?

Tengo razones para no creerles, pero me gusta partir de la buena fe. Mi argumento es más bien práctico. Si se rechaza, habrá un nuevo proceso donde la ciudadanía definirá cómo se estructura la próxima convención constituyente, después elegir a sus integrantes, realizar el trabajo y luego volver a votar, entonces pasará mucho tiempo en que los actores económicos no tendrán un marco constitucional cerrado.

En materia de expropiación, no hay una sola lectura sobre si el justo precio es precio de mercado, ¿ve necesario cambios legales para aclararlo?

Creo que toda clarificación es positiva. En esa materia yo no tengo dudas. El justo precio es una tradición constitucional de países bien desarrollados como Estados Unidos y Francia. Además, está la tradición jurídica de Chile, donde siempre se ha interpretado el justo precio como precio de mercado. No obstante, si de mi hubiera dependido, lo habría explicitado en la Constitución precio de mercado para evitar confusiones.

¿Lo precisaría en una ley?

Sí, por supuesto.

¿La precisión de justo precio a precio de mercado lo ve como un elemento clave para generar certezas o se ha sobredimensionado en el debate público?

Creo que en esta materia se ha sobredimensionado. No veo razones para que los tribunales de justicia vayan a interpretar el justo precio de una manera distinta a la que lo han hecho durante toda su historia. Y esa es la instancia llamada a definir qué es justo precio.

¿El principio de responsabilidad fiscal que quedó estipulado en la nueva Constitución es un buen resguardo para no generar problemas económicos al Fisco o falta algo más para asegurar que se cumpla?

Creo que no es suficiente. Ese principio debe ir acompañado de una regla fiscal como las que hemos tenido en Chile. El gobierno este año está dando una prueba gigantesca de responsabilidad fiscal ajustando el gasto. Se requiere mantener esa tradición y plasmarla en reglas fiscales.

De acuerdo con un análisis que un grupo de economistas, implementar la nueva Constitución tendrá un costo anual de entre un 8,9% y un 14,2% del PIB. ¿Es realista su implementación o deberá ser muy gradual en el tiempo?

El espíritu de la nueva Constitución es que los derechos se van a satisfacer gradualmente. Creo que hay un inequívoco en el planteamiento que hace ese informe. No en los números, sino que, en el planteamiento, porque hubiera sido mejor titularlo señalando que este es el costo para resolver los problemas sociales que tiene Chile.

¿Pero es lograble?

Es un muy buen fundamento para la reforma tributaria que está en discusión, y también se releva la necesidad de que el país vuelva a crecer. Llevamos prácticamente 15 años con un crecimiento estancando. Evidentemente en estas condiciones no podemos garantizar los derechos sociales, porque no habrá recursos. Por eso me parece importante que se geste un acuerdo entre los diferentes actores económicos, con empresarios, trabajadores y sociedad civil para ver cómo volvemos a crecer. Ese acuerdo, de no tener una nueva Constitución, seguirá postergado.

¿Ve probable recuperar el crecimiento en el corto mediano plazo?

Es absolutamente factible. De hecho, hicimos un trabajo bajo el alero de la Fundación Democracia y Desarrollo donde se hizo una proyección económica. Se calculó cuál es el crecimiento de Chile si se ejecutan todos los proyectos que están en carpeta, y eso nos daba un crecimiento en torno al 5%. No es una fantasía, porque es en base a todos los proyectos que ya existen. Las condiciones están, pero se requiere hacer las cosas distintas y cambiar el espíritu en las relaciones y tener un mayor diálogo entre todos los actores. Pero esto no se logrará de un año para otro, mientras antes comencemos, mejor.

¿Por qué cree que varios economistas y exministros de centroizquierda no apoyan esta nueva Constitución, generando una división en este sector político?

No diría de ninguna manera que se dividió la centroizquierda. Hay un número muy reducido de personas que transitaron hacia otro sector político, pero el número es demasiado reducido para hablar de división. No podrían responder por ellos, tomaron una decisión política.

Pero, por ejemplo, si uno ve los ministros de Hacienda de gobiernos de centro-izquierda del año 90 a la fecha, cuatro de siete ya dieron su apoyo al Rechazo (Foxley, Aninat, Marfán y Velasco). ¿Ellos cambiaron su posición política?

Los exministros de Hacienda que van por el Rechazo, efectivamente han abandonado la centroizquierda.

¿Pero no puede haber gente de centroizquierda que vote Rechazo?

Me refiero a los argumentos que ellos han entregado. Cuando digo que han abandonado la centroizquierda es porque he visto a lo largo del tiempo sus opiniones cambiar, no es solo referida a la nueva Constitución, sino que en general.

García Hurtado Álvaro (1954)[1]  ingeniero comercial, Ph.D en economía en Berkeley, MAPU, luego Partido Por la Democracia,

subsecretario de Planificación 1990-1993, Ministro de Economía 1994-1998,

Ministro de la Comisión Nacional de Energía 1998,

Ministro Secretario General de la Presidencia 2000-2002,

candidato a alcalde de Cerro Navia 2008, embajador;

presidente ejecutivo de la corporación público-privada Valor Minero 2015-2018: “Si queremos hablar en serio de inversión y crecimiento, debemos hablar de cómo fortalecemos los lazos de colaboración y confianza entre todos los actores que harán el progreso posible” (1); «si queremos aprovechar ese nuevo ciclo, el momento de actuar es ahora, para atraer inversiones, facilitar su realización y lograr que ellas produzcan un resultado distinto en la economía chilena» (2)

«Se recaudaría todo lo que se prometió con la Reforma Tributaria en solo tres años… si se desarrolla de manera virtuosa, tenemos para crecer los próximos 100 años» (3)

“la institucionalidad actual no va a dar abasto para hacer el diálogo temprano… buscamos crear instituciones que den certeza a todas las partes” (4).

Integra comisión  de «Unidad Constituyente» para propuesta tributaria (5)

Apoya al candidato presidencial Boric en la segunda en declaraicón conjunta de ecomistas vauelta. 6 diciembre 2021

(1) “¿Y si hablamos de crecimiento en serio?” EM 28 septiembre 2016.

(2) El Mercurio 9 octubre 2016,

(3) «Economía sumaría US$ 62.000 millones en ocho años al explotar menos del 3% del potencial minero de la zona central» El mercurio 26 marzo 2017

(4) El Mercurio 10 agosto 2018.

(5) El Mercurio 24 octubre 2020

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