Tomás Fuentes Barros

Biografía Personal

Fuentes Barros, Tomas Andrés (1985) cientista político; nacido el 10 de marzo de 1985, hijo de Gregorio Fernando Fuentes Cánovas (1947) empleado y Maria Alicia Barros von Holt (1952) dueña de casa; casado con María Fernanda Frías Bravo (1988).

Inscripción nacimiento numero 5.530 de 1985 de Providencia. Inscripción matrimonio 72 de Colina de 2013.

Descendencia

Fuentes

(1) 16 marzo 2021

(2) 23 marzo 2021

(3) La Tercera, 15 junio 2021

(4) El Mercurio, 25 agosto 2021

(5) El Mercurio 2 diciembre 2020

(6) La Segunda, 20 septiembre 2021

Trayectoria Política

Fuentes Barros, Tomas Andrés (1985) presidente de la Juventud de Renovación Nacional 2008,  concejal 2008 por La Reina, vicepresidente de Renovación Nacional, ha sido experto electoral,

en 2013 asumió como jefe de gabinete de la subsecretaria de FFAA, donde estrechó lazos con Andrés Allamand. De ahí, asumió como su jefe de campaña en la precandidatura presidencial de Allamand durante el año 2013;

designado diputado-reemplazante en julio 2018 por Renovación Nacional: «llega al Parlamento luego de un fuerte vínculo con el exsenador Allamand y el actual ministro de la Secretaria General de la Presidencia, Cristián Monckeberg. De Monckeberg fue su asesor cuando se desempeño como diputado.  Se habia transformado en uno de los principales coordinadores de la opción Rechazo en RN.

Lideró la «Carta «Unidad» de 17 parlamentarios de RN: «…ante la profunda división de la oposición la centroderecha debe trabajar unida, desde Evópoli hasta el partido Republicano, pero por sobre todo incluyendo a todos los independientes» 2 noviembre 2020

«Los diputados Camila Flores, Miguel Mellado, Tomas Fuentes y Álvaro Carter iniciaron la recolección de firmas para recurrir a la Corte Suprema con el fin de remover a la Defensora de la Niñez por realizar proselitismo político en menores de edad, lo que está prohibido» (5)

Parlamentarios RN al Presidente «… le queremos solicitar a usted y al Gobierno avanzar hacia un bono sin restricciones (…). Hoy es el momento de hacer un único gran esfuerzo que permita a los ciudadanos planificarse y ordenarse con su economía, y no de pequeñas ayudas que no significan un aporte real. De no ser así, solo van quedando como alternativas hacer uso del seguro de Cesantía o aprobar la idea de un tercer retiro de los fondos previsionales»

Frente a anuncios económicos presidenciales por la pandemia, Fuentes, en tanto, advirtió que «el Presidente perdió la oportunidad de evitar un tercer retiro» y que, pese a que algunas medidas como la extensión del IFE funcionan, insistir con las restricciones «sólo demuestra la falta de sentido de realidad con aquellas personas que, por ejemplo, tienen ingresos informales y no pueden demostrar que estos se redujeron». (2)

Tomas Fuentes, a Mario Desbordes, ante los malos resultados en las elecciones de gobernadores regionales: «Estos resultados son producto de tu ambición y anteponer tu proyecto político que nunca prendió y será un gran fracaso. falta poco para que lo veas, ojalá algún día pidas disculpas por terminar con RN» (3)

En el distrito 14, Renovación Nacional presento al diputado Tomás Fuentes, Henry Boys y a la ex seremi metropolitana de Cultura Alejandra Novoa. Esta última, en un chat interno de la colectividad, indicó que iba a bajar su candidatura por la inscripción de Fuentes. «Esta era la oportunidad para mí, per el afán de poder pudo más», recalcando que ella leva 25 años trabajando en la zona. (4)

Tomas Fuentes, ingresó un escrito para pasar a Mario Desbordes al Tribunal Supremo de RN por «reiteradas indisciplina». En la acusación, solicita además que el ex candidato presidencial transparente y rinda cuentas de los $275 millones que el partido le entregó para su candidatura. (6)

No fue reelecto diputado por el distrito 14 de la Región Metropolitana, obteniendo 8.193 votos, 2.5% del total de los votantes, en la lista de Renovación Nacional (6,5%), dentro del pacto Chile Podemos Más (19,2%) que logró un diputado.

Bibliografia

Otras publicaciones

«…apasionados debates sobre la eutanasia, ley de identidad de género y adopción homoparental…creemos son una gran oportunidad para la centro derecha. Nuestro sector contiene hoy una gran diversidad: libertarios conviven con conservadores, socialcristiano, tecnócratas liberales y otros grupos de inspiración nacional… estos debates representan una oportunidad para la centro derecha sobre la familia, la vida y la sexualidad, para mencionar algunas… es necesario una deliberación franca y honesta, que consiga inspirar y convencer mediante un relato persuasivo, en el que prevalezca el conjunto de visiones y no un trasnochado veto ideológico. Hoy Chile Vamos tiene el deber de demostrar la madure alcanzada, poniendo en el centro de la discusión la dignidad y los anhelos de las personas…» carta «Agenda valórica y la centro derecha», El Mercurio 12 mayo 2018, junto a diputados Marcela Sabat y Andrés Longton.

Carta El Mercurio, junto a 4 dirigentes de Renovación Nacional, «Agenda valórica y la centro derecha»: «los partidos y la coalición son el espacio democrático donde debe tener lugar un debate franco y sincero sobre lo que entendemos por libertad y hasta donde estamos dispuestos a llegar para defenderla… concordamos en la necesidad de correr el cerdo hacia una mayor solidaridad en las políticas socia-económicas, cuestión que los suscritos también propusimos hace algunos meses… asumir que los chilenos solo piensan en el progreso material, por cierto muy importante, es omitir que la vida en sociedad tiene una dimensión subjetiva y de realización individual más allá de lo material».

Carta El Mercurio 15 agosto 2020 «¿Que significa Aprobar y Rechazar»: «Rechazar, palabra mal elegida en el acuerdo del 15 de noviembre, no significa oponerse a los cambios; significa reconocer nuestra historia y no partir de cero ni dar un salto al vacío. Se trata de conservar lo bueno y modificar lo que no funciona o ha perdido vigencia. El Rechazo, a diferencia de lo que dice la campaña del terror de una parte de la izquierda, es una opción democrática e institucional. En un plano más simbólico, es cuidar lo que nos costó décadas construir tanto en lo social como en lo institucional… en el apruebo convergen distintas expectativas o anhelos, que van desde «mar para Bolivia», «la expropiación de los fondos de pensiones», «el aborto libre», «el fin del modelo económico», entre otros confusos y distintos anhelos. Entonces, resulta difícil que exista una visión que reúna un mosaico de intereses y demandas tan diverso…»

Tomás Fuentes, @tomasfuentes Septiembre 28, 2020:
«El mundo al revés: Mientras en el norte de Chile existe un grave problema de migración ilegal, senadores de oposición insisten con indicación que permite «turismo laboral». Una pésima idea que perjudica a chilenos y migrantes y que solo dará rienda suelta a ingresos irregulares».

Primarias de la Concertación (Unidad Constituyente)

Consulta Ciudadana: 4 Síntomas del fin de la ex Concertación

¿Qué podemos sacar en limpio de la consulta ciudadana de Unidad Constituyente? En primer lugar, que la ex Concertación está electoralmente destrozada. Más que una consulta ciudadana, fue una consulta partidaria que no logró convocar a la ciudadanía. Los datos son decidores. Con el 96,1% de las mesas escrutadas se contabilizan 140.698 votos en total. Según el SERVEL, a abril de 2021 el Partido Socialista tenía 43.895 militantes, el PPD 32.898, la Democracia Cristiana 32.237, el Partido Radical 29.293 y el Partido Liberal 10.509. Sumados dan 148.832 militantes. Es decir, ni si quiera lograron movilizar a todos sus militantes.

Para hacernos una idea del desfonde electoral, en la primaria de Chile Vamos el candidato que resultó último entre los cuatro aspirantes obtuvo 131.730 votos, apenas un poco menos que los votos sumados de Provoste, Narváez y Maldonado. Por otro lado, si tomamos como base a los 1.340.020 electores que votaron en la primaria de Sichel, Lavín, Briones y Desbordes; la de Unidad Constituyente –en comparación- apenas convocó a un 10,4% y Provoste obtuvo solo un 13,9% de los votos que movilizó Sichel. En conclusión: un desastre electoral por donde se lo mire.

En segundo lugar, se ratifica que la segunda vuelta será entre Sichel y Boric. La presidenta del Senado parte desde muy atrás en su aspiración no logró la legitimidad democrática que esperaba. La brecha de movilización que la separa con el bloque Frente Amplio-Partido Comunista es abismante. En la consulta partidaria del sábado apenas congregaron alrededor de un 8,6% de lo que convocó la primaria entre Jadue y Boric. No queda claro que los sectores de izquierda de la Unidad Constituyente voten por ella. Ya sabemos que figuras del PS y parte de sus bases están con Boric. Esa debilidad ya tiene consecuencias prácticas, con un MEO que -con su cuarta aspiración presidencial- fragmentará aún más el espacio político-electoral de la ex Concertación.

Tercero, la baja participación del sábado demostró que la senadora Provoste y la DC no movilizan al electorado de centro y ni mucho menos a los independientes. Siguen pensando en el votante moderado en lógica transicional. Y la verdad es que muchos de ellos ya tomaron una decisión y votaron por Sichel en las primarias julio.

Es evidente que la senadora Provoste no convoca al centro y a los independientes moderados por una razón muy simple: ella no es de centro. Está a favor de nacionalizar los fondos de pensiones y de liberar a los denominados presos del estallido. Dos cosas con las que esos electores (y la mayoría de los chilenos) no están de acuerdo. Sichel, en cambio, tiene todo el espacio para buscar a esos ciudadanos desafectos con los partidos de la ex Concertación.

En cuarto lugar, los resultados demuestran que la candidatura de Provoste sigue la lógica y los códigos de la política tradicional, asumiendo erróneamente que los partidos tienen el monopolio de la representación de determinados sectores. Ese raciocinio ya no sirve para explicar las preferencias de la ciudadanía y ni siquiera de sus propios militantes. Ningún partido tiene el monopolio de la representación. Las personas se mueven por propuestas, proyectos y figuras que logren encarnar ideales e historias de vida.

Raya para la suma, la consulta partidaria del sábado dejó en evidencia que Provoste no logrará levantar una candidatura viable. Su discurso es reflejo de todo lo anterior, cuando señaló que «Este país no puede pensar que el próximo gobierno va a llegar a experimentar, a ser ensayo y error, de cambiar de un gerente a otro, de un Sebastián a otro Sebastián». Sus palabras implican un menosprecio a los chilenos, como si no fueran capaces de discernir entre programas, propuestas y liderazgos completamente distintos. Esa mirada desde arriba, propia de la política noventera es la que no le dará el paso a la segunda vuelta, y dejará a su coalición en peligro de extinción política.

Tomás Fuentes Barros
Diputado RN, 23 agosto 2021

¿Un nuevo clivaje Apruebo-Rechazo en el sistema de partidos? 21 septiembre, 2022

En los inicios de la transición se impuso la tesis de que el plebiscito de 1988 había generado un nuevo clivaje o “partidor de aguas” en el sistema de partidos. Los principales partidos con representación parlamentaria se organizaron en dos coaliciones, cada una representando un lado de esa fisura generativa. Por un lado, el 56% que votó por el No, y por otro, el 44% que dijo que Sí. Tal alineamiento se superpuso al histórico clivaje de clase. De esa forma, la Concertación pudo agrupar a partidos que antaño fueron duros antagonistas, como el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Socialista.

Esa disposición de las fuerzas políticas fue persistente a nivel de élites políticas. En paralelo, sin embargo, la ciudadanía se fue distanciando de esos códigos, mostrando una creciente desafección. Ello, hasta que llegó el estallido social y luego el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución. Nadie se imaginó que algo que seguía alimentando el viejo clivaje del Sí y el No a Pinochet —la disputa sobre la Constitución que se instauró en el autoritarismo— iba a ser el ariete que derrumbara la división entre opositores al autoritarismo y sectores afines al mismo.

Hoy, en los almuerzos de domingo los chilenos volvieron a hablar de política, pero no sobre Pinochet, el Sí y el No. Ahora, los debates de estos últimos meses giraron en torno a la propuesta refundacional del Apruebo, la plurinacionalidad, los derechos especiales para algunos, los sistemas de justicia, por mencionar algunos. Por primera vez en muchos años, vemos una repolitización en torno a un asunto del presente, y no respecto de hechos ocurridos hace medio siglo.

Podemos decir que la Convención Constitucional tuvo dos efectos no deseados por los convencionales que la lideraron desde la izquierda radical: superar el clivaje de Pinochet para dar paso a la fisura generativa del Rechazo.

Sin lugar a duda, el voto obligatorio permitió que emergiera este clivaje, porque trajo de vuelta al votante mediano.

Ahora bien, para que el clivaje se consolide en el tiempo, es necesaria la agencia política. Si los partidos de Chile Vamos estiman que podrán capitalizar el 61,86% que votó en contra de los desvaríos de Atria, Bassa y los activistas de los escaños reservados, están muy equivocados. No deben perder de vista que en el plebiscito de entrada apenas 1.634.506 personas (21,69%) votó Rechazo, y que en la Convención la derecha obtuvo una representación levemente superior a esa cifra.

El domingo 4 de septiembre, 7.882.958 votaron Rechazo. Es decir, una diferencia de 6.248.452 electores. Es obvio que esa inmensa mayoría incluye a muchos que no se han sentido nunca representados por la derecha en el viejo clivaje de Pinochet. Por ello, Chile necesita un nuevo centro político que consolide esa mayoría. Para ganarle a la violencia, a los que quieren fragmentar el país creando una plétora de instituciones y autonomías, pero también para imponerse a los que no quieren que nada cambie, que no creen en la solidaridad, en una red de políticas sociales más robusta y equitativa.

Los moderados no pueden darse por vencidos. Como documentó Arturo Valenzuela, la abdicación de los centristas fue una de las causas del quiebre de la democracia en Chile en 1973. Hoy, los chilenos demandan que los políticos lleguen a acuerdos. Si no se consolida un nuevo centro político que siente en la misma mesa a todos quienes creen en la democracia, en la responsabilidad fiscal, en mejores pensiones, salud y seguridad ciudadana, les estaremos abriendo la puerta a los radicales de izquierda o al populismo extremo. (El Mercurio)

Sebastián Sichel
Tomás Fuentes Barros
Cientista político, exdiputado RN

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